La Fundación del Duque de Uceda: Imitando a los Reyes

El Convento de las Monjas Bernardas Cistercienses del Santísimo Sacramento fue fundado en 1615 por Cristóbal Gómez de Sandoval y Rojas, Duque de Uceda, hijo del poderoso Duque de Lerma y segundo valido de Felipe III. Esta fundación no fue casual, sino que respondía a una estrategia de emulación del poder real perfectamente calculada.

El Duque de Uceda imitaba conscientemente a los propios Felipe III y Margarita de Austria-Estiria, quienes habían mandado construir el convento de la Encarnación junto al Alcázar. Al igual que los reyes habían establecido un pasadizo secreto que unía ambos edificios para que los monarcas pudieran oír los oficios religiosos sin salir a la calle, el Duque de Uceda creó su propio sistema: un pasadizo que unía la tribuna del coro del templo con su palacio, siguiendo exactamente el mismo modelo de devoción privada y prestigio social.

El mecanismo del poder: Esta imitación revela los complejos mecanismos del poder en la España de los Austrias, donde los validos y grandes nobles reproducían en sus propias fundaciones los modelos establecidos por la realeza, creando una jerarquía de prestigio que se materializaba en la arquitectura religiosa.

Arquitectura y Tipología: El Modelo Carmelita

La iglesia sigue el modelo de la Orden del Carmen, tipología arquitectónica que se estableció como canónica para las fundaciones conventuales del período. Este modelo se caracteriza por:

Planta de cruz latina de una sola nave: Dividida en tres tramos cubierta por una bóveda de medio cañón con lunetos en las arcadas. Esta disposición facilita la acústica para el canto litúrgico y crea una sensación de recogimiento espiritual.

Coro elevado cerrado por celosías: Situado sobre el acceso, permite a las religiosas participar en los oficios manteniendo la clausura. Las celosías responden tanto a exigencias litúrgicas como a la necesidad de preservar la separación del mundo exterior.

Cúpula sobre pechinas encamonada: Iluminada por una linterna, constituye el elemento más destacado del conjunto. El término “encamonada” indica que es una falsa cúpula, realizada con armazones de madera revestidos en lugar de construcción pétrea, técnica muy utilizada en el barroco español por su economía y espectacularidad visual.

Juan Gómez de Mora: Continuidad Estilística

Las obras de la iglesia fueron proyectadas por Juan Gómez de Mora en 1648, el mismo arquitecto que dirigió las obras del palacio ducal. Esta circunstancia garantizó la coherencia estilística entre ambos edificios y su perfecta integración urbanística.

Cronología constructiva: Como era habitual en la época, las obras de la iglesia comenzaron mucho más tarde que las del convento y finalizaron un siglo después, en 1744. Esta dilatada cronología no afectó a la coherencia del proyecto gracias a la supervivencia de los planos originales y a la continuidad de la escuela arquitectónica madrileña.

Tipología del barroco madrileño: La iglesia constituye un ejemplo típico de iglesia barroca madrileña, siguiendo los modelos establecidos en otras fundaciones contemporáneas como la Encarnación, las Mercedarias de Juan de Alarcón (“Las Alarconas”), las Trinitarias de San Ildefonso y San Juan de la Mata.

Patrimonio Artístico: Los Hermanos González Velázquez

El interior conserva importantes trazas del barroco, destacando especialmente los frescos de los hermanos González Velázquez, miembros de una de las familias de pintores más destacadas del siglo XVIII español. Estos frescos constituyen un ejemplo representativo de la decoración pictórica conventual de la época.

Retablo neoclásico: El retablo principal, de estilo neoclásico, responde a las transformaciones del gusto artístico de finales del siglo XVIII y principios del XIX, evidenciando las sucesivas actualizaciones estéticas del conjunto.

La Majestuosa Fachada Barroca

La fachada barroca en piedra constituye uno de los elementos más destacados del conjunto arquitectónico. Sus características principales incluyen:

El relieve central: Representa a San Benito y San Bernardo adorando la Eucaristía, alusión directa a la regla cisterciense seguida por las religiosas y al culto eucarístico que daba nombre al convento.

Remate ondulado: La parte superior ondulada de la fachada, en primer plano, junto con el remate de la cúpula en segundo plano, crea una composición escenográfica típica del barroco que busca el efecto sorprendente y la sensación de movimiento.

Ejemplo típico de iglesia barroca: El conjunto constituye un paradigma de la arquitectura religiosa barroca madrileña, sintetizando las características estilísticas desarrolladas en la capital durante el siglo XVII.

Transformaciones del Siglo XX: De Convento a Catedral Castrense

La historia contemporánea del edificio refleja las transformaciones políticas y urbanísticas del Madrid del siglo XX:

Demolición del convento (1972): El conjunto conventual que rodeaba la iglesia fue demolido para edificar oficinas municipales y viviendas. Esta intervención, típica del desarrollismo de los años setenta, supuso la pérdida irreparable de la configuración conventual original.

Supervivencia del “Huerto de las Monjas”: Se conservó únicamente el antiguo huerto del convento, abierto hoy como jardín público. Este espacio mantiene la memoria del conjunto conventual desaparecido.

Adquisición por el Ministerio de Defensa: El antiguo templo conventual fue comprado por el Ministerio de Defensa a iniciativa de Gutiérrez Mellado, ministro de Defensa durante el gobierno de Suárez.

Conversión en Catedral Castrense: Tras su restauración, se convirtió en Iglesia Catedral de las Fuerzas Armadas, también llamada Arzobispal Castrense, función que mantiene en la actualidad.

El Huerto de las Monjas: Memoria de un Paisaje Perdido

El Huerto de las Monjas, situado dentro de la manzana que encuadran las calles Sacramento, Rollo, Villa y Plaza de la Cruz Verde, constituye el parque municipal más pequeño de Madrid.

Características del espacio:

  • Se trata del antiguo huerto del Convento de las Bernardas
  • Permaneció en propiedad municipal tras la demolición del convento
  • Inicialmente no tenía acceso desde la calle
  • Tras la remodelación de 1983 se recuperó como parque público

La Fuente de la Priora: En el centro del jardín se encuentra una fuente de bronce en estilo rococó del siglo XVIII, fundida en Francia. Esta fuente perteneció originalmente a los duques de Montellano, estando primero en su Palacio de Cuerva (Toledo) y después en el palacete que poseían en el Paseo de la Castellana hasta su demolición en 1983.

La fuente presenta un vaso de ocho lados de cemento y ladrillo, y en el centro, sobre una peana circular de granito, se encuentra la composición de bronce que representa cuatro querubines que juegan mientras de entre ellos surge un surtidor.

Significado Histórico y Patrimonial

La transformación de la iglesia del Sacramento en Catedral de las Fuerzas Armadas representa varios aspectos significativos:

Continuidad funcional: El edificio mantiene su función religiosa original, aunque al servicio de una comunidad específica (las Fuerzas Armadas) en lugar de una comunidad conventual.

Adaptación patrimonial: La reconversión permitió la conservación del edificio cuando la desaparición de la comunidad religiosa original podría haber llevado a su demolición.

Testimonio urbanístico: El conjunto (iglesia conservada + huerto público + edificios contemporáneos) refleja las complejas transformaciones urbanas del Madrid del siglo XX.

Valor arquitectónico: La iglesia mantiene su valor como ejemplo paradigmático de la arquitectura barroca conventual madrileña, independientemente de los cambios de uso.

La historia de esta iglesia ilustra perfectamente la capacidad de adaptación de los edificios históricos a nuevas funciones, manteniendo su valor patrimonial y su significado urbano a pesar de las transformaciones radicales de su entorno inmediato.